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Potencia de las zonas de inducción:
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Los mandos táctiles Touch Control permiten ajustar los parámetros de forma independiente, fácil y precisa para cada zona de cocción específica de la placa.
Con la inducción, el calor se genera solo en el fondo de la cacerola y se transmite directamente a los alimentos cocinados.
Gracias a un rendimiento del 90 %, el tiempo de cocción se acorta considerablemente.
La superficie de la placa permanece fría para garantizar una mayor seguridad durante el uso y facilitar las tareas de limpieza.
Esta función permite definir y ajustar la potencia máxima que la placa de cocción es capaz de absorber; de esta manera, se pueden evitar los riesgos de sobrecarga energética.
Permite conectar dos zonas de cocción contiguas sobre la placa, ampliando la zona de apoyo. Resulta especialmente útil en caso de recipientes de cocción grandes.
La placa es capaz de reconocer de manera autónoma cuando se coloca una cacerola sobre ella, activando la interfaz y permitiendo un ajuste rápido de los parámetros de cocción.
Acorta el tiempo de cocción de la zona en cuestión, incrementando la potencia de la placa al máximo. Resulta especialmente adecuada para calentar grandes cantidades de líquidos.
La placa de inducción funciona solo si detecta la presencia sobre ella de recipientes de cocción metálicos de tamaño adecuado, evitando así que se encienda por efecto de otros objetos.
Permite interrumpir provisionalmente la cocción en la zona seleccionada.
El proceso se puede reanudar cuando se desee volviendo a pulsar el botón.
Permite definir un tiempo concreto (desde un mínimo de 1 a un máximo de 99-600 minutos, según el modelo) para el apagado automático de la zona de cocción seleccionada, garantizando un control puntual de las cocciones y limitando el malgasto de energía.
El dispositivo de bloqueo de los mandos impide que los niños modifiquen por accidente los ajustes de la placa.
La pantalla indica, con el símbolo H, si hay de calor residual en la placa, que se acumula al reflejarse en el fondo del recipiente de cocción.
Cuando se derrama un líquido sobre la superficie y llega a la zona de los mandos, la placa emite una señal acústica y se apaga automáticamente hasta que se retira el líquido.
Una vez transcurrido el tiempo límite de encendido a una determinada potencia, la placa se apaga automáticamente para limitar los daños que podría ocasionar un despiste por parte del usuario.
Las placas de cocción Barazza están disponibles en diferentes anchos, diseñadas para adaptarse a todos los módulos estándar más comunes del mobiliario de cocina.
La distribución en línea de las zonas permite contener la profundidad de la placa, que así se puede integrar más fácilmente en las encimeras de acero.
Ajusta el nivel de potencia a un valor de entre 0 y 1, que permite mantener los alimentos calientes sin correr el riesgo de que se quemen.
Permite alcanzar más rápidamente la temperatura prevista: una vez seleccionado un nivel de potencia, la zona calentará al máximo durante un intervalo de tiempo y luego se estabilizará en el nivel seleccionado.
Se trata de un temporizador independiente, desvinculado de la zona de cocción individual, que permite hacer un seguimiento del tiempo transcurrido sin intervenir en el apagado de la placa.
Tres zonas de la placa se ponen automáticamente a los niveles de potencia 2, 6 y 9. De esta manera se puede pasar de un nivel a otro con solo mover la cacerola sobre la placa.
Ofrece una alineación perfecta con la encimera.
La linealidad del vidrio se realza gracias a la instalación empotrada que deja visible su espesor.